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familia FERMIN portada
mayo 3, 2017

Vito la “Agarranta”: Siempre al LADO del gran FERMÍN

Escrito por:Embutidos Fermín el3 mayo, 2017

Fermín Dorín y Vito, la “Agarranta”, se conocían desde niños. Quién les iba a decir que, tras años jugando juntos en las calles de La Alberca, acabarían siendo un matrimonio cuya historia ha llegado a países como Estados Unidos, Japón o China.

fermin y Vito

Sobre Fermín se ha hablado mucho pero… ¿quién fue Victoriana? ¿Cuál fue su papel dentro de la familia Fermín?

Comenzamos desde el principio…

Victoriana era la menor de cuatro hermanos, todos ellos varones. Al ser la única mujer, compaginaba su ayuda en las tareas domésticas con otras labores como recoger carbón en la sierra, trabajar en el campo…

Pero uno de los trabajos más duros que tuvo que desempeñar siendo apenas una niña fue ayudar a su padre, que era el enterrador del pueblo. Vito siempre recordaba con mucha pena aquellos días que acompañaba a su padre llevando en su mula a los difuntos que encontraban en las carreteras (así eran los tiempos de guerra).  Aunque, tal y como ella decía reflejando su positivismo y su manera de ver las cosas, alguien tenía que entregarlos a sus familias. Por lo que, al final, era una labor que no le disgustaba del todo.

A la corta edad de 20 años, y tras unos años de noviazgo, se casó con Fermín. Vito siguió siendo una mujer trabajadora a la que nunca le faltaba el buen humor, vitalidad y una gran fortaleza. Su vida no fue fácil. Tuvo que lidiar y hacer frente a momentos especialmente difíciles: desde la pérdida de tres de sus seis hijos hasta un incendio en casa que obligó a la familia a empezar desde cero.

Gracias a su trabajo, su constancia, su indiscutible fortaleza y buen humor, pudieron sacar a toda su familia adelante. Ideas no les faltaban. Cuando podían permitírselo, compraban y criaban un cerdo para después vender todas sus piezas y sacar dinero para mantener a la familia. Ellos únicamente se quedaban con el tocino. El padre de Victoriana, que por aquel entonces vivía con ellos, decía a menudo “a ver si algún año nos podemos quedar con un lomo para comerlo nosotros”. Cuando Vito lo contaba, añadía con nostalgia “ay, si pudiera volver el abuelo, ¡iba a quitar las ganas de lomo!”

Con el tiempo empezaron el negocio de una pequeña carnicería en la plaza del pueblo. Victoriana, que apenas sabía sumar y restar, atendía tan bien a todo el que entraba que no perdía un sólo cliente.

Años más tarde, y gracias a su afán por mejorar, Fermín, siempre acompañado y apoyado por Victoriana, comenzó el negocio del Ibérico. Pero esto es otra historia que contaremos más adelante…

Volviendo a esa gran mujer, quien la conoció esbozará una gran sonrisa al recordar sus “Jola” y “cojona”, dos exclamaciones muy características de Vito, que evocan en la mente de los suyos grandes recuerdos y, desde luego, mucho cariño.

Este es un buen ejemplo del dicho “detrás de todo hombre siempre existe una GRAN mujer”.

Entonces, ¿quién fue Victoriana? Mujer vitalista y trabajadora, uno de los pilares fundamentales de FERMÍN y apoyo incondicional de nuestro fundador, Fermín Martín.

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Carnicería FERMÍN
Vito
Abuela Vito (mujer de FERMÍN)
fermin y Vito
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Hija mayor y la Vito
Hija pequeña y Vito
Paqui, Mari y mi abuela
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